Patrimonio natural
 Volcán de Piedrabuena
Volcán de Piedrabuena: Encuadrado dentro de los procesos eruptivos que han afectado a la Cubeta de Piedrabuena, aparece el volcán que emitió una mayor cantidad de lavas de toda la región volcánica del Campo de Calatrava, cubriendo una gran superficie del sector nororiental de la mencionada cubeta. Esta relacionado con las fracturas que rompen y hunden el flanco occidental de esta depresión tectónica, siendo la actividad eruptiva intensa y variada. Los mecanismos eruptivos son tanto de tipo explosivo como efusivo, aunque éstos últimos han enmascarado a los primeros. El complejo volcánico de Piedrabuena esta formado por dos edificios principales: el denominado Manoteras, situado a cuatro kilómetros al NW del casco urbano de esta localidad, integrado por extensos y potentes mantos de lava, y otro de menor entidad, La Chaparra, apenas a un kilómetro al E de dicho núcleo de población. El procedimiento de declaración como Monumento Natural no ha concluido aún, aunque se espera que lo sea en breve.
 Tabla de la Yedra del Río Bullaque
LIC y ZEPA Cuenca Media del Guadiana y Laderas Vertientes (Río Bullaque y Arroyo de Bullaquejo): ocupa el tramo medio del río Guadiana y algunos de sus afluentes más importantes y mejor conservados, entre ellos el Río Bullaque y el Arroyo del Bullaquejo, y la vertiente septentrional de las sierras ubicadas en la margen izquierda del río Guadiana, aguas abajo de Luciana.
Este extenso tramo del río Bullaque presenta un alto grado de conservación y naturalidad, con bosques de galería y otras formaciones vegetales riparias de gran calidad, del tipo de fresnedas, saucedas, alamedas, juncales, tamujares, tarayares, formaciones de nenúfares y vegetación anfibia.
Asociada a estos ecosistemas fluviales aparece una interesante fauna, con buenas poblaciones de nutria, galápago europeo y leproso, tritón pygmeo y especies de ciprínidos de interés (barbo comizo, cahos, calandinos, blenio, etc.), así como poblaciones de especies amenazadas de aves, como la cigüeña negra, que encuentra aquí un excelente hábitat de nidificación y alimentación.
 Sierra de Picón y Piedrabuena
Lugar de Interés Comunitario Sierra de Picón y Piedrabuena: Conjunto de sierras labradas en las areniscas y cuarcitas del Tremadoc y del Arenig, que desde el punto de vista estructural se corresponden con los flancos noroeste y oeste del domo de Ciudad Real. Estas sierras cobijan en su interior un conjunto de asomos volcánicos entre los que destacan los cráteres de explosión que albergan las lagunas de Lucianego o La Laguna en Piedrabuena y la Camacha entre Picón y Alcolea de Calatrava.
Estas sierras albergan hábitats de interés bien conservados entre los que se encuentran dehesas de encinas y extensos matorrales compuestos por diversas especies de jaras, encinas, lentisco, cornicabras y romero, entre otras especies, encontrándose aquí una de las últimas poblaciones de Lince Ibérico del mundo.
 Bonal del Alcornocal
Lugar de Interés Comunitario Bonales de la Comarca de los Montes del Guadiana: Bajo este epígrafe se agrupan un total de 14 turberas ácidas, denominadas localmente como bonales, ubicados en el sector centro-occidental de la comarca de Montes Norte. Estas turberas se localizan en las zonas de contacto del zócalo y la raña en que aflora o rezuma el agua, o asociados a barrancos excavados en las rañas. Los bonales incluidos constituyen la representación de las turberas ácidas mejor conservadas existentes en esta comarca. Su principal valor proviene de la riqueza florística que sustentan, tratándose de ecosistemas únicos que albergan hábitats exclusivos, tales como los brezales higrófilos de Erica tetralix, o las comunidades de esfagnos, con presencia de especies de flora singulares y endémicas, localizadas en hábitats muy restringidos y frágiles, entre las que destacan helechos como el helecho real, Ophioglosum lusitanicum, plantas carnívoras propias de medios anaeróbicos como Drosera rotundifolia o Pinguicola lusitanica o el mirto de bravante.
 Salamandra (FOTO ARDEIDAS)
Microrreserva Bonal del Arroyo de Valdelamadera: Bonal situado en la llanura de inundación de un arroyo serrano de aguas casi permanentes, intercalándose entre la vegetación de monte y las saucedas ribereñas a modo de faja alargada. Los mirtales encuentran su sitio junto a los nacederos, mientras que los pajonales se alejan algo más de los arroyos y llevan en su seno junquillos Narcissus hispanicus, Genista anglica y rodales de brezo de turbera. En los bordes de charcas y pozas se establecen densos juncales de Juncus acutiflorus y en la aguas superficiales de circulación lenta, extiende sus alfombras de hojas flotantes Potamogeton polygonifolius.
Microrreserva Bonal del Morrón de la Parrilla: Se trata de un bonal en forma de abanico, de grandes dimensiones, situado en la zona de contacto de la sierra con la raña (piedemonte), en un terreno de escasa pendiente, lo que ha favorecido el encharcamiento, y con él, la aparición de vegetación turfófila y el levantamiento de abombamientos turbosos o vejigas. La existencia de estos abombamientos convierte a esta turbera, y a otras de nuestra comarca, en un tipo único, desconocido hasta ahora en la España mediterránea.

Microrreserva Bonal de El Alcornocal: Bonal de llanura, localizado en un terreno de escasa pendiente, lo que favorece el encharcamiento y la aparición de una vegetación turfófila. El aporte de agua subterránea es tan elevado que ha permitido la formación de abombamientos turbosos, conocidos como vegijas, lo que le otorga una auténtica singularidad.Microrreserva Bonal del Barranco de Zarzalagorda: Bonal serrano, asociado también a un lecho fluvial, donde el mirtal de Myrica gale ocupa la zona ensanchada del cauce que, al interrumpirse, permite la existencia de pajonales con junquillo Narcissus hispanicus y de brezales higrófilos con Genista anglica.Abedular de Valdelapedriza: Los abedulares son bosques planocaducifólios típicamente eurosiberianos, cuya representación en la Península Ibérica es escasa, sobre todo en la mitad sur, donde se acomodan a lugares en los que se aminora sensiblemente la sequedad estival, tales como umbrías, fondos de valle y áreas pantanosas. Los abedulares más importantes de la provincia de Ciudad Real se localizan en la comarca de Montes Norte, uniéndosele a las especiales características de estas formaciones, el hecho de que se localiza a un cota altitudinal excepcionalmente baja (620 m). Junto a los abedules aparecen mirtales de Myrica gale, brezales higrófilos e higroturbosos, pajonales de Molinia caerulea, comunidades anfibias, turberas ácidas y vegetación flotante de hidrófitos; dando cobijo a un nutrido grupo de especies protegidas, entre las que se encuentran Carex echinata, Drosera rotundifolia, Genista anglica, Narcissus hispanicus, Sibthorpia europaea, Sphagnum denticulatum y Sphagnum subnitens.
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