La diversidad e interés de las formaciones vegetales que aparecen en la laguna le confieren una especial importancia desde el punto de vista botánico. Las comunidades de hidrófitos presentes en la laguna aparecen formadas por praderas sumergidas de algas verdes, madejas semiflotantes de cerdones y alfombras flotantes de batráquidos y miriofílios, considerados como hábitats de interés comunitario (Directiva Europea sobre Hábitats). Es de destacar la presencia de una de la pocas poblaciones de Zannichellia obtusifolia de Castilla-La Mancha, especie catalogada como vulnerable por la legislación regional. También son reseñable las comunidades de grandes helófitos y sus juncales y pastizales, sobre todo, las formaciones de carrizos, castañuelas, juncos churreros y pastizales de cebadilla marina y de Lythrum flexuosum, especie catalogada como de interés especial en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas.
Desde el punto de vista faunístico, destaca la importancia de este enclave para las aves acuáticas, destacando la presencia en los últimos años lluviosos de dos parejas de malvasía cabeciblanca, especie catalogada como en peligro de extinción, y la nidificación de zampullín cuellinegro, fumarel cariblanco, porrón europeo, focha común, somormujo lavanco, ánade friso, ánade azulón y pato colorado, entre otras especies, superándose para algunas de ellas los criterios de importancia internacional y nacional. En cuanto a la época invernal, la laguna supera habitualmente los criterios de importancia regional para pato colorado, zampullín cuellinegro, ánade friso, ánade rabudo y porrón europeo, contando además con importantes poblaciones invernantes de zampullín común, focha común y ánade azulón.